jueves, marzo 13, 2008

La doble moral

Si a algo le temo en el mundo, es a la gente que vive una doble moral. Son personas capaces de herir, torturar e incluso matar como mecanismo de distracción, para que nadie se dé cuenta de que ellos mismos son la antítesis de lo que defienden. Estoy harta especialmente de los mesías antisexualidad, porque luego te los/as terminas encontrando con la ropa interior bajada en los lugares más insospechados. Eso sí, cuando se la suben utilizan toda su energía para hacerte la vida imposible a ti, que has decidido ser una persona honesta y coherente con tu sexualidad.
Sigo creyendo que el outing no es la solución, aunque hay días que te planteas lo injusto que resulta que una persona homosexual pase sus días intentando amargarte tu felicidad porque no se acepta. O mirando hacia otro lado cuando ponemos la igualdad encima de la mesa. Es realmente triste.
Ya el colmo de los colmos es que el miembro de un partido cuya política homófoba ha intentado meternos a lesbianas, gays, transexuales y bisexuales en el armario de otros tiempos, se dedicara a pagarse los polvos con hermosos muchachos a costa del dinero municipal. De verdad, compañeros del PP, abran un período de reflexión porque esto no tiene sentido.