lunes, enero 28, 2008

El chopped de Don Mariano

Don Mariano, Don Mariano. No nos venda el chopped como si fuera jamón. Porque aunque también sirve para alimentar el cuerpo, no tienen ni punto de comparación. Y se lo dice una que hace quince años que no come carne, pero que tuvo infancia carnívora.
Deje de intentar despistar al personal, porque el chopped es chopped. Y el derecho al matrimonio, derecho al matrimonio. No me diga, como si me chupara el dedo, que no cambiaría la ley pero a renglón seguido suelta que eso sí, que el nombre no podría ser el mismo, "que no le gusta". ¿Pero tan difícil resulta entender que esto no es una cuestión de gustos sino de dignigdad? ¿Acaso cuando las mujeres pudimos votar se planteó alguien que no podía llamarse igual, votar, porque sólo los hombres podían hacerlo anteriormente?
No queremos leyes a medida, como si fuéramos extraterrestres que hay que recolocar de algún modo. NO somos especiales. Llevamos sobre este planeta toda la vida, eso sí, perseguidos, humilladas, torturadas, asesinados. Al fin ha llegado la hora en que este país ha dejado de perseguirnos y por fin nos trata con igualdad, al menos legalmente. Ahora no nos venga con apartheids disfrazados, Don Mariano, porque es un timo, además de una vergüenza. "Vale, está mal que los negros no puedan subir al autobús, pero eso sí, que suban sólo a la parte de atrás, que no confundan que el sitio de los blancos es el suyo, ¡faltaría más!". Esa imagen es la que subyace en su caramelo envenenado, señor Rajoy. "Vale, no podemos seguir ignorando a los gays y lesbianas, les hacemos un apaño, pa sus cosas con el fisco, para que queden contentos, pero eso sí, matrimonio sólo para heterosexuales, incluso el civil, porque familia sólo la heterosexual (nuclear, por supuesto)". Los derechos no son privilegios, señor mío, son iguales para todos y todas. Y el privilegio al matrimonio del que disfrutaba la población heterosexual por fin ha dejado de serlo. No me venda motos que sólo tengan marcha atrás. Se las regalo. Cambiar el nombre es cambiarlo todo. ¿Dos leyes iguales- que además, no serían iguales en contenidos-pero con distinto nombre? ¿Usted lo entiende? Deje de vacilarnos. Retire el recurso que nos niega la dignidad e igualdad como ciudadanos/as. Deje de tomarnos el pelo con su yenca del sí pero no.

¿Qué somos? ¿Cebos, gusanos para pescar en el lago del centro, de dónde saldría la llave para gobernar? ¿Dónde estuvo estos años cuando nos comparaban con cucarachas, con moneda falsa? ¿Dónde está usted cuando los líderes de su partido salen a la calle a decir que nuestras familias no son familias? ¿Dónde, señor Rajoy? ¿Dónde?

Pare ya esta espiral electoral absurda. No me venda, a través de la señora Dolors Nadal, que el juguetito hecho a medida pa homosexuales va a ser incluso más bonito, como si tuviéramos cinco años y nos estuviera engatusando para que soltáramos las llaves del coche, que papi se tiene que ir a trabajar.

Por favor, deje de insultar ya la memoria de quienes han dado su vida para que lesbianas, gays, transexuales y bisexuales podamos al fin, hoy, ser tratados legalmente con dignidad e igualdad en el Estado español. Sea honesto con sus acciones. Homófobo y transfóbico, pero honesto al menos. Apechugue con lo dicho y hecho, sea coherente. Y por lo que más quiera, deje de utilizarnos, que bastante sufrimiento hemos tenido ya. Déjenos en paz. Deje a nuestras familias en paz.


1 comentarios:

mercedes dijo...

De todas maneras Carmen lo inmoral y a la vez peligroso de esa propuesta es que está pensada para engañar a la gente "moderada" que no va totalmente en nuestra contra pero considera bien derechos sin nombre. ¿Como lo va a hacer? es lo que me gustaría que el Señor este dijera dado que en realidad no hay un texto de Ley sino que la Ley es una fundamentación de motivos en torno al derecho al matrimonio para incluir las dos lineas en el Código civil que tanto les atormentan. Creo que debemos hacer énfasis en que eso quede claro, miente cuando dice que solo cambiará el nombre porque todo lo que nos protege es el nombre, en tanto nos incluyeron bajo el paraguas del matrimonio en general, es lo maravilloso del proceso español que se distingue de otras leyes de matrimonio, que no se necesitó hacer una ley aparte. Si este señor borra esas dos lineas nos quedaremos sin nada que nos proteja y a merced de que redacten, un texto tan mezquino como el que encajonaron al comenzar la segunda legislatura de Aznar porque hasta ese texto rácano les parecía demasiado. No hay nombre que cambiar y todo lo demás que diga es una burda mentira.